La Mujer en el Islam

Las mujeres de todo el mundo reclaman la igualdad de derechos. No existe un sistema legal que preserve, mantenga y proteja los verdaderos derechos de la mujer tanto como lo ha hecho y lo sigue haciendo la ley Islámica. Esto es lo que verificaremos a lo largo de ese artículo.
Sir Hamilton, un reconocido pensador y filósofo inglés, dijo en su libro El Islam y la Civilización Árabe:
“Las reglas, leyes y veredictos relacionados con la mujer en el Islam son claras, francas y abiertas. El Islam se destaca por la completa atención que debería brindarse a la protección de la mujer contra todo lo que pueda dañarla físicamente o que perjudique su reputación o carácter”.
Gustave Le Bon, un reconocido pensador francés, escribió en su libro La Civilización Árabe:
“En el Islam, las obras virtuosas no se limitan a honrar y respetar a la mujer, sino que podemos agregar que el Islam es la primera religión en honrarla y respetarla. Podemos probarlo fácilmente al mencionar que todas las otras naciones anteriores al Islam causaron grandes daños y perjuicios a la mujer”.
También destaca lo siguiente:
“Los derechos matrimoniales que se expresan en el Glorioso Corán y han sido interpretado por los eruditos en la materia son, sin lugar a dudas, mucho mejores que los derechos que tienen los matrimonios europeos”.
Más de mil cuatrocientos años atrás, el Islam comenzó a difundirse al mundo desde Meca y luego desde Medina (Arabia Saudita), donde el Profeta de Dios, Muhammad bin Abdullah (P y B) impartió su mensaje. El Islam esparció su luz a través de las enseñanzas de la escritura revelada en el Glorioso Libro de Dios, el Corán, y de la tradición de la Sunnah (la tradición) del Profeta (P y B) que es fuera de discusión la base de la ley Islámica. Las enseñanzas del Islam y su sistema legal tienen un profundo impacto sobre la vida de sus seguidores y, en consecuencia, este impacto ha afectado las sociedades visitadas por los musulmanes han viajado y en donde se han establecido. El Islam creció rápidamente y de forma sorprendente para el mundo y dejó un sistema de vida que atiende cada necesidad del ser humano. Del mismo modo, no se contrapone, ni contradice, ni rechaza ninguno de los requisitos necesarios, sanos e importantes para la existencia de los seres humanos y su continuidad en la vida.
http://www.womeninislam.ws/esSir Hamilton, un reconocido pensador y filósofo inglés, dijo en su libro El Islam y la Civilización Árabe:
“Las reglas, leyes y veredictos relacionados con la mujer en el Islam son claras, francas y abiertas. El Islam se destaca por la completa atención que debería brindarse a la protección de la mujer contra todo lo que pueda dañarla físicamente o que perjudique su reputación o carácter”.
Gustave Le Bon, un reconocido pensador francés, escribió en su libro La Civilización Árabe:
“En el Islam, las obras virtuosas no se limitan a honrar y respetar a la mujer, sino que podemos agregar que el Islam es la primera religión en honrarla y respetarla. Podemos probarlo fácilmente al mencionar que todas las otras naciones anteriores al Islam causaron grandes daños y perjuicios a la mujer”.
También destaca lo siguiente:
“Los derechos matrimoniales que se expresan en el Glorioso Corán y han sido interpretado por los eruditos en la materia son, sin lugar a dudas, mucho mejores que los derechos que tienen los matrimonios europeos”.
Más de mil cuatrocientos años atrás, el Islam comenzó a difundirse al mundo desde Meca y luego desde Medina (Arabia Saudita), donde el Profeta de Dios, Muhammad bin Abdullah (P y B) impartió su mensaje. El Islam esparció su luz a través de las enseñanzas de la escritura revelada en el Glorioso Libro de Dios, el Corán, y de la tradición de la Sunnah (la tradición) del Profeta (P y B) que es fuera de discusión la base de la ley Islámica. Las enseñanzas del Islam y su sistema legal tienen un profundo impacto sobre la vida de sus seguidores y, en consecuencia, este impacto ha afectado las sociedades visitadas por los musulmanes han viajado y en donde se han establecido. El Islam creció rápidamente y de forma sorprendente para el mundo y dejó un sistema de vida que atiende cada necesidad del ser humano. Del mismo modo, no se contrapone, ni contradice, ni rechaza ninguno de los requisitos necesarios, sanos e importantes para la existencia de los seres humanos y su continuidad en la vida.
